






Daniel Yacobi · El Viandante
Viajero profesional con 31 años explorando el mundo · Runner · Sonriente de nacimiento
El movimiento es mi <em class="text-brand-gold not-italic">lenguaje</em>
De no atreverme a hablar a buscar límites en los confines del mundo.
Quién soy
Hola, soy Daniel Yacobi
Si me hubieras conocido con 19 años, probablemente no recordarías mi voz. Era tímido. Mucho. De los que evitan mirar a los ojos. De los que se bloquean antes de hacer cualquier cosa que no controlan.
Y, sinceramente, tenía miedo.
Hoy tengo 31, y mi vida se mide en kilómetros, montañas y decisiones que en su día me daban vértigo. Pero el viaje más importante no fue a otro país. Fue salir de esa versión de mí mismo.
El miedo que sientes antes de dar el paso es mucho más grande que lo que viene después.
Ese año no me cambió la vida de golpe. Pero sí empezó a cambiar la dirección.
Empecé a correr casi por probar. No aguantaba ni 2 km. Y aun así, algo hizo clic. Parce correr se parecía demasiado a la vida: la duda antes de empezar, el sufrimiento cuando quieres parar, y esa sensación difícil de explicar cuando sigues.
Poco a poco fui subiendo distancias. 5 km. 10 km. Mi primera media maratón. Y entonces entendí que quería sentir eso también fuera del asfalto.
Mis zapatillas empezaron a aparecer en los sitios más inesperados: el Círculo Polar Ártico a -16ºC en pleno enero, la Opera House de Sídney de fondo, un ultra de 30 km en Hawái. Corría por el mundo no para sumar kilómetros, sino para devorar paisajes.
Sevilla. Behobia. Madrid. Barcelona. Carreras que eran excusas para algo más: descubrir sitios, probarme, sentir.

@dyacobi
El rastro: más que coordenadas
46 países. Una mochila.
Detrás de estos 46 países hay madrugones en estaciones perdidas, brindis con desconocidos y ese silencio que solo se encuentra al otro lado del mundo. He marcado 3.908 lugares en el mapa, pero son esos lugares los que me han marcado a mí.
Países
Veranos
Momentos reales
En el camino
El gran viaje
Un vuelo. Sin billete de vuelta.
Después de tres años trabajando en marketing, hubo un momento en el que dejé de posponerlo. Compré un vuelo sin vuelta y me fui. Con la mochila. Y con las zapatillas dentro, claro.
No fue épico. Fue incómodo, caótico y muchas veces solitario.
No necesitas tener todo claro para avanzar.
China · 1 mes
Perdido. A propósito.
Trenes que no sabía adónde iban. Conversaciones por traductor porque nadie hablaba inglés. Cada problema resuelto solo.
Hubo momentos de duda. De preguntarme qué hacía allí. Y aun así — o precisamente por eso — me sentía más vivo que nunca.

Australia · 4 meses
9.000 km en furgoneta.
Alquilé una furgoneta y conduje más de 9.000 km sin saber muy bien hacia dónde. Solo yo, la carretera y el paisaje.

EE.UU. · 4 meses
La América real.
Los parques nacionales, las rutas más épicas, la América que no sale en las fotos de Instagram.

México · 2 meses
Apendicitis. Final.
Hasta que tuve que parar en seco. Operación. Vuelta a casa. Una pena, porque la idea era haber seguido hacia el sur por todo Latinoamérica…

Me metí de lleno en el mundo startup. Marketing, ventas, datos. Hice un máster en Big Data y me fui a vivir a Milán.
En junio de 2025, la startup donde trabajaba cerró. Y en lugar de verlo como una caída, sentí que era el empujón que me faltaba.
Sigo en el camino. Entrenando. Explorando. Probando. La montaña como nuevo lenguaje. El próximo reto es un Ironman. No por la medalla, sino por lo que pasa mientras te preparas.
Porque al final, no va de llegar. Va de en quién te conviertes por el camino.
"El límite casi siempre está antes en tu cabeza que en tu cuerpo."
Daniel Yacobi
@dyacobi
Mi Instagram personal. Aquí no hay estrategia de marca ni calendario editorial. Solo lo que vivo, lo que corro y lo que me mueve. No estoy loco, mi realidad es diferente a la tuya. Expediciones, entrenamientos, momentos reales. Sin filtro.
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